¿Recuerdas esa sensación de subirse a una montaña rusa? La emoción, los nervios, el “¿pero por qué me metí en esto?” mientras asciendes lentamente hacia lo desconocido. Pues bien, ¡eso es empezar un nuevo negocio! ¡Bienvenido al club de los valientes! Si estás leyendo...